jueves, 10 de febrero de 2011

William Lindsay Windus (1822-1907)

Esta tela representa una escena al aire libre. La estética es prerrafaelista. Los personajes van elegantemente vestidos. Enseguida se ve que algún asunto misterioso se cierne en el ambiente. Lindsay Windus pone a sus personajes en un jardín silvestre de un amigo suyo, al fondo se divisan las colinas de Gales. La gran profundidad que ofrece la composición no resta protagonismo a la escena representada en primer plano. Está inspirada en un poema de Aldred Tennyson titulado “No vengas cuando muera”. La obra muestra a una mujer de aspecto moribundo y frágil, destrozada por el amor, el regreso tardío del amante que cubre su rostro con el brazo como señal de lástima y quizá de remordimientos por su tardanza y engaño. Los deseos insatisfechos de la mujer de compartir tiempo con su amante se han desvanecido, ya tan solo le queda la enfermedad y la liberación por medio de la muerte.




Demasiado tarde (Too late) 1858

No vengas cuando cuando muera
Come not when I am dead, Lord Alfred Tennyson.


No vengas cuando esté muerto
a derramar inocentes lágrimas sobre mi tumba,
a pisotear alrededor de mi cabeza caída.

Atormentar el infame polvo no nos salvará;
deja que el viento me acaricie y que las aves me lloren,
Pero tú, aléjate.

Niña, si esto fuera un error o un crímen,
poco me importa, siendo mi existencia maldita:
Enlaza tu mano con quien desees,
pues cansado estoy del Tiempo,
y mi único anhelo es descansar.

Pasa, corazón débil,
y abandona este lecho de tierra.
Aléjate, no retornes jamás.

viernes, 28 de enero de 2011

The Lady of Shalott


Video propio.

I

A ambos lados del río se despliegan
sembrados de cebada y de centeno
que visten la meseta y el cielo tocan;
y corre junto al campo la calzada
que va hasta Camelot la de las torres;
y va la gente en idas y venidas,
donde los lirios crecen contemplando,
en torno de la isla de allí abajo,
la isla de Shalott.

El sauce palidece, tiembla el álamo,
cae en sombras la brisa, y se estremece
en esa ola que corre sin cesar
a orillas de la isla por el río
que fluye descendiendo a Camelot.
Cuatro muros y cuatro torres grises
dominan un lugar lleno de flores,
y en la isla silenciosa vive oculta
la Dama de Shalott.

Junto al margen velado por los sauces
deslízanse tiradas las gabarras
por morosos caballos. Sin saludos,
pasa como volando la falúa,
con su vela de seda a Camelot:
mas, ¿ quién la ha visto hacer un ademán
o la ha visto asomada a la ventana?
¿O es que es conocida en todo el reino,
la Dama de Shalott?

Sólo al amanecer, los segadores
que siegan las espigas de cebada
escuchan la canción que trae el eco
del río que serpea, transparente,
y que va a Camelot la de las torres.
Y con la luna, el segador cansado,
que apila las gavillas en la tierra,
susurra al escucharla: «Ésa es el hada,
la Dama de Shalott».


II

Allí está ella, que teje noche y día
una mágica tela de colores.
Ha escuchado un susurro que le anuncia
que alguna horrible maldición le aguarda
si mira en dirección a Camelot.
No sabe qué será el encantamiento,
y así sigue tejiendo sin parar,
y ya sólo de eso se preocupa
la Dama de Shalott.

Y moviéndose en un límpido espejo
que está delante de ella todo el año,
se aparecen del mundo las tinieblas.
Allí ve la cercana carretera
que abajo serpea hasta Camelot:
allí gira del río el remolino,
y allí los más cerriles aldeanos
y las capas encarnadas de las mozas
pasan junto a Shalott.

A veces, un tropel de damiselas,
un abad tendido en almohadones,
un zagal con el pelo ensortijado,
o un paje con vestido carmesí
van hacia Camelot la de las torres.
Y alguna vez, en el azul espejo,
cabalgan dos a dos los caballeros:
no tiene caballero que la sirva
la Dama de Shalott.

Pero aún ella goza cuando teje
las mágicas visiones del espejo:
a menudo en las noches silenciosas
un funeral con velas y penachos
con su música iba a Camelot;
o cuando estaba la luna en el cielo
venían dos amantes ya casados.
«Harta estoy de tinieblas», se decía
la Dama de Shalott.


III

A un tiro de flecha de su alero
cabalgaba él en medio de las mieses:
venía el sol brillando entre las hojas,
llameando en las broncíneas grebas
del audaz y valiente Lanzarote.
Un cruzado por siempre de rodillas
ante una dama fulgía en su escudo
por los remotos campos amarillos
cercanos a Shalott.

Lucía libre la enjoyada brida
como un ramal de estrellas que se ve
prendido de la áurea galaxia.
Sonaban los alegres cascabeles
mientras él cabalgaba a Camelot:
y de su heráldica trena colgaba
un potente clarín todo de plata;
tintineaba, al trote, su armadura
muy cerca de Shalott.

Bajo el azul del cielo despejado
su silla tan lujosa refulgía
el yelmo y la alta pluma sobre el yelmo
como una sola llama ardían juntos
mientras él cabalgaba a Camelot.
Tal sucede en la noche purpúrea
bajo constelaciones luminosas,
un barbado meteoro se aproxima
a la quieta Shalott.

Su clara frente al sol resplandecía,
montado en su corcel de hermosos cascos;
pendían de debajo de su yelmo
sus bucles que eran negros cual tizones
mientras él cabalgaba a Camelot.
Al pasar por la orilla y junto al río
brillaba en el espejo de cristal.
«Tiroliro», por la margen del río
cantaba Lanzarote.

Ella dejó el paño, dejó el telar,
a través de la estancia dio tres pasos,
vio que su lirio de agua florecía,
contempló el yelmo y contempló la pluma,
dirigió su mirada a Camelot.
Salió volando el hilo por los aires,
de lado a lado se quebró el espejo.
«Es ésta ya la maldición», gritó
la Dama de Shalott.


IV

Al soplo huracanado del levante,
los bosques sin color languidecían;
las aguas lamentábanse en la orilla;
con un cielo plomizo y bajo, estaba
lloviendo en Camelot la de las torres.
Ella descendió y encontró una barca
bajo un sauce flotando entre las aguas,
y en torno de la proa dejó escrito
La Dama de Shalott.

Y a través de la niebla, río abajo,
cual temerario vidente en un trance
que ve todos sus propios infortunios,
vidriada la expresión de su semblante,
dirigió su mirada a Camelot.
Y luego, a la caída de la tarde,
retiró la cadena y se tendió;
muy lejos la arrastró el ancho caudal,
la Dama de Shalott.

Echada, toda de un níveo blanco
que flotaba a los lados libremente
—leves hojas cayendo sobre ella—,
a través de los ruidos de la noche
fue deslizándose hasta Camelot.
Y en tanto que la barca serpeaba
entre cerros de sauces y sembrados,
cantar la oyeron su canción postrera,
la Dama de Shalott.

Oyeron un himno doliente y sacro
cantado en alto, cantado quedamente,
hasta que se heló su sangre despacio
y sus ojos se nublaron del todo
vueltos a Camelot la de las torres.
Cuando llegaba ya con la corriente
a la primera casa junto al agua,
cantando su canción, ella murió,
la Dama de Shalott.

Por debajo de torres y balcones,
junto a muros de calles y jardines,
su forma resplandeciente flotaba,
su mortal palidez entre las casas,
ya silenciosamente en Camelot.
Viniendo de los muelles se acercaron
caballero y burgués, señor y dama,
y su nombre leyeron en la proa,
La Dama de Shalott.

¿Quién es ésta? ¿Y qué es lo que hace aquí?
Y en el cercano palacio encendido
se extinguió la alegría cortesana,
y llenos de temor se santiguaron
en Camelot los caballeros todos.
Pero quedó pensativo Lanzarote;
luego dijo: «Tiene un hermoso rostro;
que Dios se apiade de ella, en su clemencia,
la Dama de Shalott».

Alfred Tennyson

martes, 25 de enero de 2011

Dante Gabriel Rossetti como modelo

Varios cuadros de los que formaron la Hermandad Prerrafaelita pueden apreciarse compñaeros haciendo de modelos. En esta ocasión son tres en los que se puede ver a Rossetti posando, para William Holman Hunt, Walter Howell Deverell y Ford Madox Brown. En la obra de Dewerell también está Elizabeth Siddal.





William Holman Hunt



Walter Howell Deverell




Ford Madox Brown

viernes, 10 de diciembre de 2010

Dante Gabriel Rossetti -Ecce Ancilla Domini!-(La Anunciación) 1849/1850


Rossetti aquí enseña su particular forma de plasmar la Anunciación, mucho más realista. En ella casi siemre solemos ver a una Virgen contemplativa, mientras que Rossetti nos la enseña de muy diferente manera, como recién levantada. El blanco virginal es el color que domina la escena. En esta ocasión los modelos fueron su hermano William y su hermana Christina. Rossetti tuvo problemas para plasmar en el oleo las llamas que salen de los pies del ángel anunciador.
Como tantas otras, esta obra fue muy criticada en su momento, decían que era un ejemplo de perversión del talento, algo que en auqel tiempo había progresado mucho

martes, 31 de agosto de 2010

Evelyn de Morgan y Jane Burden Morris



The hour glass (1904-1905)




Jane Burden Morris fotografiada en su juventud




Retrato de Jane Morris (1904)


En 1904 Evelyn de Morgan hizo un retrato de Jane Burden Morris, una de las musas prerrafaelitas, esposa de William Morris y amante de Dante Gabriel Rossetti. El retrato está hecho sobre papel marrón, diez años antes de que falleciera Jane Morris. En aquel momento tenía 65 y aún guardaba una serena belleza. En estos momentos el cuadro no se puede visitar, pues la Foundation De Morgan está cerrada en espera de abrir en otro edificio.
De Morgan, poco después (1904-1905) volvió a elegir a Jane Morris, la obra se llamaba "The Hour Glass". En él se ve a una mayor Jane Morris en el papel de una reina sombría sentada en un trono, con las manos descansando sobre un reloj de arena. La imagen es una alegoría del paso del tiempo, y en muchos sentidos marca el final de siglo, y el final de la época prerrafaelita. Esta obra también está en la De Morgan Foundation.

En especial para Amalia:-)

viernes, 11 de junio de 2010

Frederick Sandys -Vivien-

Este cuadro se puede admirar en la Manchester Art Gallery. Data del año 1863. En las obras de Sandys se ve reflejada la obra de Edgar Allan Poe, Alfred Tennyson y Burne-Jones. "Vivien" está plagada de simbolismo. La rosa marchita en su mano izquierda (que no se puede ver en la imagen) significa el amor perdido, las plumas de pavo real simbolizan la lujuria y la manzana la tentación. El cuadro puede recordar a algunas obras de Rosssetti.



jueves, 6 de mayo de 2010

Anne François Louis Janmot

Anne-François-Louis Janmot nació en Lyon el 21 mayo 1814 de padres muy religiosos. Le marcaron mucho las muertes de sus hermanos fallecidos en 1823 y 1829 respectivamente.
Estudió en la universidad de Lyon. En 1831 fue admitido en la École des Beaux-Arts de Lyon. En 1833, llegó a París para tomar clases de pintura de Víctor Orsel y Auguste-Dominique Ingres. En 1835, fue a Roma y allí conoció a Hippolyte Flandrin.
Volvió a Lyon en 1836. Llamó la atención de los críticos del Salón de París. Con su pintura “Flores de los campos” le permitió el acceso al Salón. Los críticos también quedaron impresionados por su “Retrato de Lacordaire “ en 1846, Pero el fracaso de su” Poema del alma” en la Exposición Universal de 1855 le decepcionó. En diciembre de ese año se casó con Leonie Saint-Paulet,, con la que tuvo siete hijos.
En el año 1861 volvió a trasladarse a París para hacer un encargo en la iglesia de San Agustín, pero este proyecto se abandonó tres años después.
Teniendo muchos problemas económicos aceptó una cátedra en la Escuela Dominicana de Arcueil. en su casa de Bagneux hizo muchos cuadros a familiares de los cuales en la actualidad solo quedan fotografías.
Después del nacimiento de su séptimo hijo en agosto de 1870, su esposa murió en Bagneux. Mientras las tropas prusianas se acercó y ocupó su casa, huyó a Argel con su padrastro e hizo pinturas de paisajes. Volvió en junio del año siguiente a París y llevó una vida solitaria. Su casa en Bagneux había sido saqueada. Frente a la familia y los crecientes problemas financieros, Janmot llegó a Toulon , y pese a algunos encargos (nuevo retrato de Lacordaire (1878, Museo de Versalles), Rosaire ( Saint-Germain-en-Laye , 1880), El martirio de Santa Cristina ( Solliès -Pont , 1882), vivió una vida retirada.
En 1885, se casó con una antigua alumno
a, Antoinette Currat, y regresó en Lyon. Hizo dibujos en carboncillo sobre el tema del bajo mundo.
Su estilo se ve como la transición entre el romanticismo y el simbolismo. Su pintura tiene paralelismo con obra de sus contemporáneos los Nazarenos y los Prerrafaelistas.
Murió a los 78 años el 1 junio 1892.


Video propio.