domingo, 24 de agosto de 2008

William Holman Hunt (1827-1910) Segunda y última parte

Después de viajar a Tierra Santa en 1854 (vuelve en 1869, 1875 y 1892) su obra se ciñó a la experiencia adquirida en esos lugares. Su primer cuadro fue “El chivo expiatorio”, esa vez Ruskin le advirtió del peligro de un exceso de sentimiento que podía hacer olvidar las exigencias de la pintura como tal. Su único interés reside en el componente hiperrealista que seca la atmósfera y comunica una especie de alucinada tensión. Hunt ambientó el chivo, como símbolo de las culpas del mundo, en el mismo lugar (a orillas del Mar Muerto) donde creía que había existido Sodoma.






"El chivo expiatorio"


Otra obra es “Jesús hallado en el Templo” terminada después de 1860. El artista se siente atraído por las ropas y las historias judías, cosa que emana en cada detalle.



"Jesús hallado en el templo"


En 1867 con “Isabel y el jarrón de albahaca” volvió a un tema prefarraelita, este fue dedicado a su esposa fallecida.



"Isabel y el jarrón de albahaca"




En otro viaje a Tierra Santa pintó otras obras religiosas “La sombra de la muerte (1869-1870) y “El triunfo de los inocentes” (1896-1887). En el primero quiere subrayar la nobleza del trabajo manual. Se nota en el lienzo un sentimiento de soledad y falta de confianza, Holman Hunt dijo de ella que le habría producido una gran infelicidad.
En “El triunfo de los inocentes” se conjuga una mezcla de lo real y lo irreal.





"La sombra de la muerte"



"El triunfo de los inocentes"



Entre 1886 y 1905 pinta “La dama de Shalott” influido por el Art Noveau y a las ilustraciones de los Poemas de Tennyson de 1857. Una curiosidad: para pintar el peinado de la dama tardó tres años.


"The Lady of Shalott"